domingo, 19 de febrero de 2012

Capítulo 10.


· Isla Desierta. – 4am. Narra ______.

Una pesadilla me despierta del sueño. Me incorporo rápidamente sudando por todas partes, hasta por los ojos. Con los puños cerrados quito algunas lágrimas que se quedaron marcadas a mis mejillas.
Mis sentidos se ponen en marcha y me percato de que está cayendo la grande. Truenos, rayos, viento y mucha lluvia. Entonces, recuerdo el tema de mi pesadilla y no puedo evitar ponerme a llorar. Oigo un gruñido a mi derecha. No le doy importancia y sigo con la cabeza en mis rodillas. Unos fuertes brazos me rodean por detrás con ternura y cariño. No me inmuto y continúo igual.
- Ssh… ______, ¿qué pasa? –Me pregunta con esa voz tan suya que reconocería a kilómetros de distancia.
Intento hablar, pero sé que las palabras se me van a trabar y voy a comenzar a tartamudear, así que decido no decir ninguna frase y abrazarle lentamente.
Él parece preocupado, pero entiende como me siento y simplemente me abraza. Y no sabe que lo que más necesito ahora mismo. Me aferra fuerte hacia sí, y prácticamente, me sube encima suya. ¿Por qué, eh? ¿Por qué? Llevo años intentando aparcar este tema a un lado. Prácticamente me había olvidado. Y digo prácticamente porque eso es algo que no se puede olvidar. Por mucho que digan, el paso del tiempo tampoco lo cura. Es algo con lo que voy a tener que vivir toda mi vida. Y lo sé, pero que una maldita pesadilla me lo recuerde no mejora las cosas.
- ______, ¿estás bien? –Dice, acariciando mi pelo.
Yo simplemente asiento. Me separo un poco e intento esbozar una sonrisa.
- Sí. –Digo, con la voz tomada.
Aún me replanteo que me lea el pensamiento. Sin más, sonríe. Ha notado que no quiero hablar de esto, y eso me quita un gran peso de encima.
- ¿Quieres dormir? –Cuestiona, acariciándome el pelo suavemente.
Niego con la cabeza.
- La verdad que no. Pero de todos modos… Es muy tarde. Tendrás sueño. –Afirmo.
Me encantaría pasar toda la noche hablando con él. Abrazados. No sé el por qué. Se supone que solo somos amigos. Pero más bien, necesito hacerlo. Aunque tampoco le voy a obligar…
- No, no lo tengo. Y no te voy a dejar sola, sin dormir. Así que ven.
Nos tumba a ambos en el suelo y nos quedamos mirándonos a la cara.
- Venga, ya que no vamos a dormir, cuéntame algo sobre ti. Que no sé casi nada. –Musita, muy cerca de mí. Mientras sonríe de esa manera solamente suya.
- Como… ¿qué?
- Mm… No sé, ¿cuál es tu película favorita?
- Un paseo para recordar. –Le digo. - ¿La has visto?
- ¿Un paseo para recordar? Mm… No, nunca la he visto.
- ¿En serio? –Abro mucho los ojos.
- Pues sí. –Suelta una carcajada.
- Aaaala…
Lleva una de sus manos hacia mi espalda y la empieza a acariciar tranquilamente.
- Ya que no la podemos ver… ¿Me la cuentas? –Cuestiona, con una sonrisa en la cara.
Sonrío involuntariamente.
- Claro. Mira, la película trata de un chico llamado Landon. Él es como el ‘popular’ y macarra del instituto. Un día, casi es arrestado. Pero se salva de la cárcel cumpliendo los castigos que el director de su instituto le impone. Por el contrario, Jamie, es una religiosa y responsable chica. También conocida como ‘la menos popular’ o ‘la rara’. En definitiva; polos opuestos. Ambos acaban teniendo que hacer las mismas actividades. Ella por gusto y él por obligación. Pero la más importante es la representación de teatro. A él no se le da nada bien, y la acaba convenciendo a ella para que le ayude. Tienen unas cuantas peleas por el hecho de que él no quiere hablar con Jamie en público por que su estatus social se vea perjudicado. Pero al final, en la obra de teatro, él la besa. Cosa que no estaba en el guión. Belinda, la ex-novia de Landon, edita fotos y las cuelga por todo el instituto. Fotos que se meten con la protagonista. Él, se disculpa con ella y la defiende. Al cabo del tiempo acaban siendo como ‘amigos con derecho a roce’ ya que él intenta que ella cumpla su lista de deseos. Y, luego, acaban saliendo juntos. Todo va genial. Él mejora sus notas y ella recuperó la sonrisa. Pero un día, Jamie le revela la verdad a Landon… -Hago una pausa para que Chris se quede con el suspense.
- ¿Qué verdad? –Me pregunta, todavía haciéndome caricias.
- Ella tiene cáncer. –Una lágrima amenaza con salir de mi ojo. Lo consigue. – Pero él, él pasa con ella todo los días que le quedan. Juntos. Y, al final, Landon cumple el último deseo de Jamie: Casarse en la misma iglesia en la que se casaron sus padres.
- Pero… ¿ella murió? –Ladea algo la cabeza.
Asiento.
- Sí, murió. 
Él sonríe, aparentemente conmovido.
- Me parece una película preciosa.
- Me parece extraño que a un chico tan… Tan como tú, no le desagraden este tipo de películas. –Le digo, sincera.
- Ala, ¿en serio te crees que no tengo mis sentimientos? –Se hace el ofendido.
- No he dicho eso. Digo que… No sé, los tíos soléis repeler las pelis de amor…
- Ya, bueno. Pero cuando sabes lo que se siente cuando se está enamorado, maduras en ese sentido. –Eleva los hombros.
El mundo se me cae encima. ¿Está enamorado? Vale, sí. Ahora definitivamente adiós a cualquier posibilidad de acabar juntos.
- ¿Y qué es que estás enamorado? –Le consigo preguntar.
Me mira. Me mira de una manera muy extraña, no puedo descifrar lo que dice. Pero sí que puedo decir que sus ojos son tan profundos, que te pierdes en ellos con facilidad.
- Sí, bueno, se podría decir que sí. –Afirma.
Una sensación de tristeza me invade de repente.
- Ah, bueno. –Sonrío.

¿Alguna vez habéis sentido una cosa y expresado otra? Eso exactamente, lo llevo haciendo yo demasiadas veces desde que estoy aquí. Ahora mismo tengo un agujero negro dentro. Siento que me estoy consumiendo por dentro. ¿Y qué? Me aguanto. No hago que los que me rodean lo vean. Lo oculto, para mí misma. Sé que eso es malo. Acabas explotando y, lo mejor, en el peor momento. Pero lo tengo más que claro, no pienso dejar que él sepa mis sentimientos. Por lo menos de momento.

· 10am. Narra Christian.

Refriego mis ojos intentando despejarme. Estiro todos los músculos de mi cuerpo y empiezo a recuperar el conocimiento. Puedo observar que ______ sigue durmiendo, a mi lado. Decido no despertarla. Debe de estar agotada. Con todo lo que pasamos ayer y hoy a la madrugada, me parece más que normal. Me levanto y salgo para preparar el desayuno. Preparo algo con la comida que nos trajimos de reserva y me siento en el suelo.

Una preocupación me invade… ¿Por qué le pasó eso a ______ por la noche? Me preocupé demasiado, puede. Ya que jamás había sentido tantas ganas de llorar antes. Sentía que algo me comprimía el pecho al verla llorar, al sentirla mal. Extraño, ¿cierto? No parezco yo. He evolucionado como un Pokemon. O madurado, la expresión que prefieran. Creo que si mi yo del pasado me mirara ahora mismo, no se lo creería en un millón de años. Será cierto eso de que estar enamorado cambia a las personas…

- ¡Chris! –Grita mi preciada compañera desde dentro de la cabaña.
Voy a paso rápido hacia ahí y me encuentro con ______ tumbada boca abajo. Espatarrada.
- ¿Qué pasa? –Pregunto aguantándome la risa.
- Me duele todo. –Dice en un tono triste.
Hago una mueca preocupada.
- Haber, date la vuelta. 
- Ahí está la cosa, ¡qué no puedo! ¿No te dije que me duele todo? –Musita.
- Espera…–Murmuro acercándome a ella.
Paso mis brazos por debajo de su cuerpo y con sumo cuidado le doy la vuelta, intentando no hacerle nada de daño.
Una vez boca arriba me mira. Tiene los ojos cansados.
- Gracias.
Se presiona los ojos para poder ver mejor y se apoya en el antebrazo, para incorporarse.
- Hoy mejor no nos movemos de aquí, ¿no? –Cuestiono.
Ella asiente.
- Quédate aquí sentada. Te traigo yo ahora el desayuno, ¿vale?
- Vale.
Me dedica una amable sonrisa y salgo de la tienda. Cojo la comida y se la llevo. Desayunamos juntos.
- Oye… ¿Y qué vamos a hacer aquí todo el día? –Me pregunta, cuando acabamos.
- A ti te conviene descansar, así que nada fuera de la tienda. –Digo con una mueca en la cara.
- Vale… Y por cierto, muchas gracias por todo, Chris. No sé que haría sin ti.
Se acerca a mí y me abraza, haciendo que nos caigamos los dos hacia atrás. Yo debajo y ella encima.

Estos son los momentos en los que me doy cuenta de muchos de los significados de mis sentimientos. Instantes especiales que paso junto a ella. Y que, poquito a poco, va haciendo que mis sensaciones a su lado sean aún más fuerte, intensos. Deseando que no acaben nunca y quedarme así, con ella, para siempre.

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Hooooooooooooooooooola.
SIENTO HABER TARDADO TANTO. Pero es porque:
1. Estamos en medio del curso, y claro, hay que estudiar.
2. Casi no tengo comentarios. Entiendo que no os guste, pero entonces mejor decírmelo, y la dejo...
Bueno, espero que os gustara...
Uniros: http://www.tuenti.com/#m=Page&func=index&page_key=1_2319_74304734
Os amo

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